Foto: Escena de "El signo de la muerte", © cortesía de la Fundación Mario E. Moreno A.C.
"Él nos enseñó cómo divertirse sanamente, su comicidad era muy limpia, sin necesidad de recurrir a groserías para hacer reír. Pero además, cada película tenía un legado, un mensaje: que todos, fueran doctores o bomberos, llevaran su trabajo con orgullo, con dignidad".





























