Taipei, 7 nov (EFE).- La Oficina de Enlace de México en Taiwán anunció hoy la clausura de la Exposición Día de Muertos de México en el Museo de las Religiones de Taiwán.

"Hemos traído a Taiwán un Altar de Muertos que colocamos en el Museo de las Religiones Mundiales y hemos organizado conferencias y actividades para dar a conocer esta tradición mexicana", dijo a Efe el titular de la Oficina de Enlace de México en Taiwán, Martín Muñoz Ledo Villegas.

En la isla, donde el pavor a la muerte se refleja en la eliminación del número cuatro de las calles y pisos, porque en chino "cuatro" suena parecido a "muerte", esta exposición es un desafío.

La directora del Instituto de las Américas en la Universidad Tamkang, Lucía Chen, considera que la fiesta tiene un sentido profundo y que los taiwaneses también pueden compartirlo, aunque es consciente del temor popular a todo lo que recuerde a la muerte.

"En la cultura china está la Fiesta de la Limpieza de Tumbas y nosotros también ponemos altares con fotos de los difuntos y comidas y flores", señala Elena Chang, una estudiante de español de una universidad de Taipei.

Muchos asistentes en la exposición resaltaron las coincidencias del Altar de Muertos con las costumbres chinas e isleñas, pero se sintieron algo incómodos con otras costumbres mexicanas relacionados con el Día de Muertos.

"Los dulces en forma de calaveras y de cráneos, y las cenas de esqueletos son muy fuertes", apuntó Luo Hua-li, una de las visitantes de la exposición que también asistió a una de las conferencias.

La creencia en los espíritus, los altares de muertos y las ofrendas para los difuntos hermanan Taiwán y México, aunque en la isla se trate a toda costa de evitar hablar de la muerte y en México no se tengan tantos remilgos.

En la tradición china, se celebra la "Fiesta de Limpieza de Tumbas", llamada también "Fiesta de la claridad pura", desde hace 2500 años.

En China y Taiwán, esta fiesta se celebra a comienzos de la primavera y no a la llegada del invierno como en América y Europa, y las familias llevan comida, bebida, y dinero a los muertos, en los cementerios.

Se limpian las tumbas, se colocan las ofrendas y se quema el dinero ritual.

Los billetes, falsos por supuesto, son posteriormente quemados sobre las tumbas.

Muchos hacen casas, automóviles y barcos de papel, como ofrendas para que los muertos los disfruten en su vida eterna.

En China, la fiesta se eliminó en 1949, con la llegada al poder del Partido Comunista, pero desde el 2008 se ha vuelto a celebrar en todo el país.

Las festividad indígena dedicada a los muertos en México fue declarada por la Unesco, en 2003, como "obra maestra del patrimonio intangible de la humanidad". EFE

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